El problema de la dislexia viene de la similitud entre muchos de los caracteres de nuestro alfabeto occidental. Éste es un problema que un diseñador gráfico podría haber resuelto gracias a una fuente tipográfica especialmente diseñada para mejorar la lectura en las personas disléxicas.

La solución parece haberla encontrado en una mejor redistribución del peso entre algunas letras, mayores espacios y palos más altos. De esta manera, las letras no se confunden y se consiguen leer mejor.

La tipografía se llama Bold Stroke. Y aquí tenéis un pdf por si queréis leer una muestra y ver el resultado.

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